La zanahoria para un bronceado saludable

La zanahoria para un bronceado saludable

Tradicionalmente siempre se ha dicho eso de “¡come zanahorias, que son buenas para la vista!”. Y es que la zanahoria protege la visión al ser una verdura con propiedades reconstituyentes.

Esta propiedades que se basan en la presencia de betacaroteno, una sustancia que, en nuestro organismo, se transforma en Vitamina A, aportando la cantidad que nuestro cuerpo necesita. Pero además la zanahoria tiene otras propiedades, como potenciar el bronceado.

Por ello, la zanahoria puede ser de gran ayuda cuando se acerca el verano, pues nos ayuda a conseguir un bronceado bonito, a la par que saludable. Esto es gracias a la acción del betacaroteno:

  • Es antioxidante por lo que protege la piel de la agresión de los rayos UV y de las alergias solares. Además de proteger a las células del estrés oxidativo.
  • Favorece la producción de melanina, preparando a la piel para un bronceado más saludable, mientras previene el fotoenvejecimiento.

Por eso, para potenciar de manera natural el bronceado es importante tomar nutrientes que estimulen la producción de melanina, como es el betacaroteno.

Autobronceador casero

Para prepara un bronceador de zanahoria necesitarás: 4 zanahorias sin pelar, 3 cucharadas de canela en polvo, 1/2 jarra de agua y 1 cucharada de miel.

  1. Lava y corta las zanahorias, sin pelar, en rodajas pequeñas.
  2. Añade a las zanahorias cortadas las 3 cucharadas de canela y bátelas hasta que quede una mezcla espesa y homogénea.
  3. Añade a la mezcla el agua, poco a poco, y la miel. Después vuelve a batir todo hasta que quede una crema bastante soluble.
  4. Cuélala y métela en un bote con spray, para ayudarte a pulverizarla sobre la piel

Precauciones

Cuando tengas el autobronceador listo, es importante seguir estas recomendaciones para proteger a la piel de los rayos UV:

  • Usalo sólo en las primeras horas de sol (8 a 10:30 aprox.) y evítalos cuando el sol está más fuerte (a partir de las 11 aprox).
  • No lo uses nunca de manera aislada, aplica 30 minutos antes de exponerte al sol una buena crema solar con un factor de protección elevado (mínimo FPS 30).
  • No te expongas al sol durante mucho tiempo con estas lociones, ya que los rayos UV podrían dañar la piel en exceso.
  • Evitá aplicarlo en zonas delicadas y sensibles como el rostro. En esos casos siempre es recomendable utilizar una crema solar específica para proteger la piel de la cara del sol.