Cuidar las manos en invierno

Cuidar las manos en invierno

Durante la época de invierno las temperaturas son más bajas, hace viento, nieva, se enciende la calefacción,… factores que afectan directamente a la hidratación de la piel y, en especial,  la de las manos que están continuamente expuestas.

Por estas razones, en invierno, las manos se resecan, se estropean y deterioran, provocando la aparición de problemas en la piel.

Problemas cutáneos de las manos

Los problemas más habituales que se dan en las manos durante los meses más fríaos del año son:

  • Sequedad. Las manos se sequen con facilidad y tienen un tacto áspero, llegando incluso a agrietarse a causa del frío, el viento y la humedad.
  • Irritación y rojeces. Las bajas temperaturas alteran la película protectora de la piel, irritando las manos, por lo que se vuelven rojas.
  • Sabañones. Los sabañones se pueden producir en los dedos de las manos y los pies, en la nariz o, incluso, en las orejas. Se trata de una hinchazón de dichas zonas, acompañada de un enrojecimiento, provocada tras ser expuestas al frío; ya que después se da un calor súbito que provoca molestias e incluso dolor.

Consejos para cuidar las manos

Para evitar dichos problemas y disfrutar de unas manos sanas y cuidadas durante el invierno puedes seguir estos consejos:

  • Usar guantes para proteger y mantener en perfecto estado nuestras manos, previniendo el envejecimiento y el deterioro de éstas.
  • Lávate las manos con agua templada. La higiene de las manos es fundamental para prevenir resfriados. Y, por regla general, tendemos a lavárnoslas con agua caliente, para contrarrestar las bajas temperaturas. Sin embargo el agua caliente debilita la capa protectora de la piel y contribuye a la deshidratación cutánea.
  • Evita la humedad, para ello es importante secar bien las manos tras lavarlas para evitar que queden húmedas.
  • Usar protección Solar. La radiación solar favorece el envejecimiento de la piel y de las manos, por ello usar protección solar ayuda a prevenir las arrugas y la sequedad de la piel.
  • Cuidar las uñas. Este es otro factor importante pues en invierno se quiebran con facilidad. Existen productos específicos para favorecer su brillo y color, fortalecerlas, repararlas y embellecerlas.

Hidratación de las manos. La hidratación de las manos es crucial; hidratarlas en profundidad para evitar que se sequen y se agrieten. Para que, además, estén suaves hay que escoger una crema específica para la zona, que ayude a combatir la sequedad y la aspereza con su uso diario.