Consejos para prevenir la alergia en primavera

Consejos para prevenir la alergia en primavera

La primavera ya está aquí y como consecuencia la alergia está a flor de piel, y más después de haber tenido un invierno lluvioso.

Además, en las grandes ciudades las alergias se ve acentuada por la contaminación urbana, especialmente para aquellas personas que son alérgicas al polen.

¿Qué provoca la alergia?

En primavera, los grandes causantes de la alergia son los granos de polen de las plantas que tienen flores, pero también de algunos árboles y del césped de los parques.

Cuando el polen, mediante los ojos, la nariz y la boca, entra en el organismo genera una reacción del sistema inmune que afectar, sobre todo y principalmente, al aparato respiratorio. Este proceso se conoce como rinitis alérgica o fiebre del heno.

Síntomas de la alergia

Los principales síntomas de la alergia primaveral son:

  • Picor nasal y ocular
  • Producción de moco acuoso
  • Estornudos frecuentes
  • Enrojecimiento de los ojos
  • Sequedad ocular y lagrimeo
  • Congestión nasal

Sin embargo, no todas las personas tienen por qué sufrir estos síntomas, ni hacerlo con la misma intensidad.

Dado que muchos de los síntomas son parecidos a los de un resfriado, es común confundirlo y no tomar las medidas ni el tratamiento adecuado.

Cómo diferenciar los síntomas del resfriado y la alergia

Para diferenciarlos es importante tener en cuenta que cuando se trata de alergia primaveral los síntomas sólo se manifiestan cuando se está en contacto con el polen; la secreción nasal es acuosa y no es densa.

Con la alergia no suele aparecer dolor de garganta, cosa que sí ocurre con el resfriado. Y además, en la alergia el picor de ojos es muy frecuente.

Consejos para prevenir los síntomas de la alergia

Para prevenir los síntomas de la alergia hay que:

  • Cerrar las ventanas de casa y del trabajo, así evitaremos que el polen entre.
  • Evitar jardines, parques, terrazas,…
  • Emplear humificadores que purifiquen el ambiente y tengan filtro de polen
  • Evitar los ambientes cargados de humo
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura
  • Utilizar gafas de sol y/o mascarillas para proteger los ojos y las mucosas nasales del polen ya que al entrar en contacto con estas zonas se pueden resecar, inflamar, etc.