¿Deshidratación? Evítala y cuida tu salud

¿Deshidratación? Evítala y cuida tu salud

En verano el calor, la actividad fuera de casa, el entretenimiento,... puede jugarnos una mala pasada y provocar una deshidratación que puede generar un grave problema. Por ello es importante prevenirla, poniendo atención a las señales que manda el organismo.

¿Por qué se produce una deshidratación?

La deshidratación es una falta de líquido en el cuerpo. Y no es sólo por el agua, sino también por la falta de sales minerales en el plasma sanguíneo. 

Se produce cuando la pérdida de agua corporal supera el 3% del total; que puede producirse por un exceso de calor, especialmente cuando hay mucha humedad que impide que el organismo reduzca la temperatura corporal; debida la práctica de ejercicio físico o por no beber lo suficiente. O también puede darse en enfermedades que alteren el balance hidroelectrolítico.

Síntomas de la deshidratación

Los síntomas que indican que hay deshidratación son varios, ya que dependen de la persona como del grado en que se produzca, pero los primeros síntomas son:

  • Sed
  • Malestar
  • Posible pérdida de apetito
  • Piel y mucosas (boca, nariz) secas.

Después pueden aparecer el dolor de cabeza, mareos, pérdida de visión, desenfoque, náuseas, desmayo...

Consecuencias

Generalmente, cuando se trata a tiempo no tiene consecuencias graves ni persistentes, ya que nuestro organismo está relativamente bien preparado para sobrellevar la falta de líquidos y sales. Sin embargo, si no lo tratamos a tiempo, las consecuencias pueden ser fatales y causar un dolor de cabeza terriblemente intenso o un descenso de constantes vitales y parada cardiorrespiratoria.

Cómo la prevenir la deshidratación

La solución más sencilla es beber lo suficiente agua o, en algunos casos, será conveniente usar bebidas isotónicas, pero son casos bastante concretos de pérdida de sales minerales. 

Para prevenir la deshidratación es aconsejable beber litro y medio y dos litros diarios, y comer alimentos con alto contenido en agua.

Además, si tienes planeado un día de playa o montaña, al aire libre, es conveniente usar protección solar y ropa holgada y que traspire bien, sobre todo es en los días calurosos pero con viento, ya que la sensación térmica puede engañarnos y la brisa puede acelerar la deshidratación.

Si vas a practicar algún deporte o actividad física intensa, hidrátate bien antes de iniciar la actividad, y además hazlo a intervalos regulares, de 20 minutos aproximadamente. También, intenta organizar el horario de estas actividades, priorizando la primera hora de la mañana o las últimas de la tarde.