Anemia; causas, síntomas y tratamiento

Anemia; causas, síntomas y tratamiento

La anemia es una "falta de sangre" en el organismo, que puede producirse por varias razones. En función de éstas, se determina el tipo de anemia, siendo las dos más conocidas son la anemia ferropénica y la anemia hemolítica.

Aunque ambas se producen por la falta de glóbulos rojos, existen diferencias en sus causas, síntomas y tratamientos.

Tipos de anemia

La anemia se produce por falta de glóbulos rojos, que supone un déficit en el transporte de oxígeno, pudiendo provocar la debilidad, el mal funcionamiento orgánico, cambios de humor, desnutrición... incluso, en los casos más graves, puede generar un debilitamiento incapacitante y hasta la muerte.

Los dos tipos más conocidos de anemia son:

  • Anemia ferropénica, debida a cuestiones relacionadas con la falta de hierro
  • Anemia hemolíticaes una enfermedad que puede resultar muy grave y su origen es variado.

Anemia ferropénica

Este tipo ocurre normalmente por la falta de hierro, aunque también puede suceder por la falta de otro nutriente. Por tanto, en la mayoría de los casos esta anemia se produce por un problema nutricional o hábitos de vida inadecuados, además de alguna posible patología asociada.

Dentro de las patologías o enfermedades que la provocan son la celiaquía, el síndrome del colon irritable u otras similares ya que generan una malabsorción de nutrientes, vitaminas y minerales en el organismo.

La anemia ferropénica puede tratarse con un control nutricional, más o menos estricto, hábitos de visa saludable, la suplementación de hierro o el tratamiento de la enfermedad que la está provocando.

Anemia hemolítica

Esta tipología se trata de un problema más grave, ya que la falta de glóbulos rojos se debe a su ruptura, es decir, que mueren rápidamente en comparación con otras células sanas. Las causas son variadas, puede deberse a un componente genético, una infección o una enfermedad autoinmune.

Los síntomas suelen ser mucho más severos y rápidos que los de una anemia ferropénica, aunque depende de la evolución de la enfermedad. Entre ellos encontramos: debilidad, malestar, fallo orgánico, dolor y mareos, arritmias y otras manifestaciones pueden darse de forma bastante intensa.

Dependiendo de la causa el tratamiento varía:

  • Si la anemia se produce por la deformación de los glóbulos rojos debemos surtir al cuerpo con glóbulos rojos "sin defectos", mediante trasfusiones de sangre con glóbulos rojos normales, con una esplenectomía o con la extirpación del bazo.
  • Cuando la deformación es provocado por un ataque externo, se recomienda el tratamiento con Corticoides, ya que mejora la vida de los eritrocitos.

En cualquier caso, cuando se detectan síntomas de anemia, ya sea ferropénica o hemolítica, es fundamental consultar con el médico para que nos oriente y nos ayude a atajar el problema.